domingo, 11 de julio de 2010

11.07.10 o Vol. XXXII

08.29 p.m.: Las cosas que nos pasan.
Las cosas que ME pasan.
Lo que siempre intenté esconder.
Lo que nunca me salió disimular.
Lo que necesito aprender.
Lo que necesito OLVIDAR.

Porque hace no mucho había encontrado algo a que aferrarme, algo que amaba, que me llenaba. Sabía qué quería hacer con mi vida.
Tuve la ambición suficiente para buscar la perfección, para considerarme lo suficientemente madura para mantener un equilibrio entre ambas cosas.
Decidí agrandar mi felicidad, sólo por miedo a no poder manejar la pérdida o el aburrimiento.
Si me salió bien? Creo que no.
No sólo no puedo manejarla, sino que estoy perdiendo ambas.
No puedo conmigo misma.
No puedo TOLERAR volver a la nada, al vacío, a la mediocridad del no saber qué quiero, que puedo alcanzar.
Mi ambición me nubló la cabeza. Mis neuronas están de vacaciones, porque no puedo estar pensando TAN POCO.
Siento que hubo un click en mi cabeza, cómo si hubieran apagado todo el sistema, y a partir de ahí, todo fue en picada.
Perdí interés, perdí constancia, perdi la noción de la velocidad a la que pasa la vida.
Y todo por estar pendiente de no perder mi recién adquirida razón de felicidad.
Lo peor de todo, es que sé que me está pasando esto y no estoy siendo capaz de manejarlo.
Me siento una nena. Incompetente, prescindible, y muy, pero MUY tarada.
Tengo la peor racha del mundo, y necesito que mejore a la brevedad.

No hay comentarios: