Estoy saturada de facultad, harta, no lo tolero.
Si es así como va a ser, me quedo sin título eh. Vieja, dejemos de gastar guita en la cuota porque no tolero tantos trabajos prácticos.
Igual lo del corte de venas no viene por ese lado, onda, para matarte por la facultad tenés que ser muy loser, onda, muy loser.
Hacía tiempo no me sentía tan poco digna de algo. Hace rato no tenía tal competencia, y en realidad, tampoco es tanto, pero bueno, en una persona que tiende a tirarse abajo cualquier cosa es imbatible.
Había estado de buen humor, estaba contenta, similar a felíz, pero bueno, no llegué a ese estado de pelotudez.
No sé quien carajo me manda a asegurarme nuevamente que no somos la misma mina, que él no es mío y que no hay punto de comparación entre nosotras dos.
En el transcurso de los últimos días sin embargo, descubrí que la razón por la cual no puedo poner en orden prioritario a ninguno de los tres es bastante simple…
El conjunto de los tres conformaría el concepto de “hombre perfecto” que mi mente tiene grabado.
Uno es hermoso, el otro es sexy y divertido, y el otro es “músico”.
Realmente considero que una sumatoria de los tres da un resultado idóneo, exacto.
El problema principal, claro está, es que son tres entes separados.
Entonces, la pregunta del millón es… cómo unirlos?
Imposible. Salvo que pretenda estar con los tres al mismo tiempo (que no lo haría nunca, jamás de los jamases), resumir lo que amo de cada uno en una sola persona es, absolutamente irrealizable.
La mejor opción que tengo, es encontrar a una persona que reúna esas tres cualidades, lo cual por otro lado también es bastante jodido. Onda, esperalo sentada, comprate un libro para pasar el rato y no sé… cuando lo encuentres avisame.
Por eso cuando la gente me dice “ay pero a vos te gustan todos”, no, no me gustan todos. Me gustan cosas de cada uno, y honestamente no puedo darles una jerarquía salvo momentáneamente.
Es por esto que siempre tengo razones para llorar. Cuando no es uno, es otro, y cuanto más difícil sea obtener uno, mayor va a ser la prioridad que tenga en ese momento.
Ojo, no siempre fui así. Es que llegó una etapa en mi vida en la que ya no tengo más ganas de estar sola. Quiero estar con alguien, y mi problema principal es que tengo una exquisitez bastante rompe pelotas.
Por eso cuando me entero que tal se puso de novia, o que tal y tal empezaron a salir suelo pensar: a ver, considerando el valor tanto físico como mental que tiene esta persona, COMO CARAJO PUEDE SER QUE YO NO CONSIGA NOVIO?
Y claro, cuando uno escupe para arriba lo más seguro es que se le caiga el escupitajo encima, y considerando mi experiencia de vida yo ya me lavé la cara varias veces en saliva, y no, no se me ocurrió otra metáfora menos asquerosa.
Lo que si me rompe mucho las pelotas es que estos tres pelotudos sean hombres.
Que sean chamuyeros, mentirosos, compradores, tan fucking odiosos, y sin embargo atraigan tanto.
Yo creo que a muchos hombres les pasa lo mismo que a mí, pero con minas, obvio.
De todas formas, es algo que no me entra en la cabeza… Cómo puede ser que todos suframos por los demás?
Cuando lo ves desde una perspectiva pensás, por ejemplo, “qué hijos de puta los hombres”, pero claro… nunca nos paramos a pensar, “ey, nosotras también podemos ser muy hijas de puta”.
Lo que sí no estoy en condiciones de negociar es que el porcentaje de mujeres que sufre por hombres es, en extremo, mayor al de hombres que sufren por mujeres.
Y bueno nada… Ahí fue otra reflexión en extremo pelotuda.
Y claro, conmigo como autora qué se podía esperar?
Así que bueno, voy a pasar a retirarme.
Que sean muy felices, no como yo, ah, muy dramática.
Como siempre, un honor, un gusto, un placer… propongo que el amor sea una materia mas fácil, y hasta la vista baby.
