01.01 p.m.: Hoy me levanté bastante más tolerante de lo que estaba anoche. Eso sí, los ojos de pescado no me los saca nadie. Tengo una hinchazón debida a las dos horas de cena/llanto de ayer que tengo dos GLOBOS oculares tamaño XXL.
Me tengo que ir a trabajar y con esta cara me gustaría quedarme encerrada todo el día.
Y eso que me puse las cucharitas frías, los huevos, todo… pero esta hinchazón de mierda no se va, una bomba, una masa, estupendo, increíble, una gran fiesta.
Hace como 5 horas que estoy escuchando la misma canción, me pregunto cuánto más va a tardar mi hermana en quejarse de la monotonía de mi música.
Es un tema que genera mucha controversia en esta casa. Es que la gente no entiende que me copo con una/muchas canción/canciones y quiero escucharla/s tres mil veces seguidas?
A ver, a ver, el concepto es bastante simple.
Otra verdad es que escucho música tortuosa, y con tortuosa me refiero a canciones que me recuerden la garcha de momento que estoy pasando (Paréntesis, Word dice que “garcha” no es una palabra de su diccionario y quiere cambiarla por “gaucha”… no se vos Word, pero yo NO soy gaucha…), onda, masoquismo a full, pero eso pasa por lo que es mi relación con la sra. Música que no me voy a poner a explicar ahora, quizás más adelante cuando esté más difónica que el pato Donald, y no pueda cantar ni el arroz con leche. Así que ahora conformate con eso.
Ahora que me acuerdo, volviendo a las cosas que me molestan, me irritan los hombres que dicen “no te pintes, al natural es más lindo”. A ver pedazo de pendejo imberbe y mal parido, si salgo con la cara como la tengo sin maquillaje, sos el primero en decirme “Qué te pasó? Por qué estás tan destruida?”, Entonces la puta que te parió, dejame que me pinte en paz, metete en tus huevos y no me jodas con que lo natural es pro porque no te lo crees ni vos.
Igual hace diez minutos que me estoy maquillando y llegué a la conclusión de que esta cara no me la saca ni en Capitán América.
No eh, pasaron otros cinco minutos y no hay caso, ya llegué al punto de mandar todo al carajo y decir “al que no le gusta que no me mire”, obvio que eso implica que el único que me va a mirar es el cartonero de Maipú y Lavalle, pero bueno, cosas que pasan, así funciona el mundo y hay que acostumbrarse.
Bueno genial, un poco más disimulado ahora, voy a proceder a retirarme hacia mi laburo antes de que mi compañera quiera coserme la raíz del pelo a la persiana del balcón.
Como siempre, Un honor, un gusto, un placer… propongo la erradicación de los laburos, y hasta la vista baby,
No hay comentarios:
Publicar un comentario