martes, 6 de octubre de 2009

06.10.09 o Vol IX


01.03 a.m.: Me siento poco original. Me siento pelotuda. Siento… que no siento. Me siento reducida a unos pocos sentimientos.
Angustia, bronca, ira, envidia, y por sobre todo, impotencia.
Es como que últimamente ya nada es suficiente, todo es poco.
Nada me sirve, nada me alcanza. Me quiebro ante la más minima crítica.
Paso de amar, a odiar algo en segundos, del orgullo a la frustración.
No soy de ver el vaso medio vacío pero ya llega un punto en el que cuando todo se ve gris y distorsionado, nada cierra, nada encaja a la perfección. Nada me completa.
Me falta algo y no sé que es.
Me frustra no saber qué mierda necesito.
Me siento una nena sin poder de elección, sin control sobre su entorno.
Siento que todo se me escapa de las manos, que no estoy preparada para encarar nada porque no estoy conforme con como estoy.
Es un puto círculo vicioso.
Necesito ser yo. No otra, no Juanita, no Violeta, YO. Magalí.
Realmente creo que ya no tengo control ni sobre mi propia persona. No soy ni similar a lo que alguna vez quise ser.
No alcance ninguna de las metas que quería alcanzar.
Ya no sé cómo autodefinirme mis propios límites, porque definitivamente no los tengo.
No sé cuándo ni cómo parar.
Cada vez que estoy cerca de abrazar una solución se me vuelve a escapar.
Descubrí que soy versátil, pero no de una manera original.
Me baso en mis imitaciones para crear cosas nuevas pero nunca llegan a ser diferentes porque son meras imitaciones.
Eso es lo que soy, una simple imitadora.
Y definitivamente no me alcanza.
Si bien tengo una creatividad y una imaginación bastante amplia no sé por qué no puedo encarar cosas nuevas desprendidas de todo, cosas… independientes.
Exacto, me faltan proyectos independientes.
Siempre utilicé mi versatilidad para agradar a los demás, o desagradar.
Siempre fui capaz de ser exactamente lo que cierta persona necesitaba.
Pero qué hay de mí? Qué hay de lo que YO necesito?
En realidad lo desconozco.
Porque si tuviera en claro qué es lo que quiero y espero de mi misma podría hasta adaptarme a mi propia necesidad.
Pero no… Esta puta incertidumbre de desconocer lo que me falta, de no ser capaz de completar mis propias fantasías en mi mente es algo que me esta volviendo loca.
Nunca toleré la falta de personalidad, y creo que no hay golpe más bajo que darme cuenta que realmente no tengo una personalidad original, sino un collage de todas las personalidades que fui adquiriendo a lo largo de los años respecto del contexto en el que quise encajar.
Es absolutamente frustrante.
Sé que tengo la capacidad de llegar a ser lo que quiero. Sé que si pusiera voluntad sería mucho más que hoy.
Creo que es la única certeza que puedo tener en este momento.
Nunca toleré el no entendimiento. Soy una persona que tiene ambiciones, que siempre quiso saber. Siempre quise tener conocimiento. En general.
Pero me molesta mucho el proceso de aprendizaje.
Tengo mucho miedo al fracaso y es algo que no puedo superar.
Realmente es como un obstáculo casi imposible para mí porque soy muy sensible al rechazo.
No tengo la fuerza suficiente para aceptar ese tipo de cosas y por eso dejo de intentar.
Dejo de intentar alcanzar algo por miedo a fallar en el camino.
Qué paradójico la puta madre.
Una lucha interna entre el hambre de conocimiento y el miedo a la falla en el proceso.
Se me hace irrealizable alcanzar algo, sea lo que sea, porque me aburre.
Me aburre intentar, me aburre perder, me aburre fracasar.
Si no supero eso creo que nunca voy a llegar a nada.
Necesito ser… un ente independiente.
Siempre me jacté de mi propia independencia al reverendo pedo, porque dependo más de los demás que cualquier otro.
Yo sin la base no existo.
A partir de la misma soy capaz de crear cosas excelentes.
Pero si no tengo un piso del que partir, imposible.
Tengo muchos mas problemas para empezar algo que para concluirlo.
Y eso que terminar las cosas es algo a lo que no suelo llegar. Pero si lo hago, la conclusión no me parece tan dramática como el comienzo.
Debe ser porque creo que si las cosas no son buenas desde un principio nunca llegan a buen puerto.
Nunca fui capaz de estar conforme con los inicios que les doy a las cosas.
Ahora se me vienen mil ejemplos a la cabeza.
El más básico de todos posiblemente sea que me cuesta horrores empezar a escribir una carta.
Cuando empecé ya está, el desarrollo es fácil.
Pero comenzar algo desde cero… No sé, no puedo.
Me fui al carajo del tema.
En fin, me enferma mi propia falta de originalidad.
Es algo que no tolero en los demás y mucho menos en mí misma.
Necesito construirme otra vez. Hacer de mí una nueva persona, basada únicamente en lo que yo quiero ser.
El gran dilema de mi vida es, una vez más, por dónde empiezo?

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